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Quería que su piel blanca me hiciera recordarte y calentara mi alma. Devorarme sus tatuajes y consumirme en ese corazón despiadado que empezaba en su brazo. Quise que ardiéramos, pero esa madrugada solo ardió él. Lo siento, aún no estoy tan vacía como para sellarme en la espalda de alguien. Ojalá tu aroma se me disuelva entre el ruido de mis noches,y es que la tormenta de tu recuerdo de repente no se aligera por mas que encuentro sombrillas con piel blanca . No deseo que vengas, entre nosotros solo yo puedo arder y tú después de irte me dejaras con un irreconciliable pedacito de soledad. Queria despedirme y hacerte saber que al menos mis sabanas ya te soltaron.

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